25 abr 2011

carta

Estimada Cristina:
Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial.

A continuación te remito dicha lista para que puedas solicitar la certificación al Notario (....) y tener listo los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.

Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con loque me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.


Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de 8 a 16h) o al móvil (hasta las 11) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:

· La carne de gallina que salpicó mis antebrazos la primera vez que te vi en la oficina.

· El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.

· El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.

· La mancha de rímel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.

· La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.

· El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido tenía escote de palabra de honor.

· Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.

· Todas las horas que pasamos juntos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (también las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti)


COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ:

· Los silencios

· Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.

· El sabor acre de los insultos y reproches.

· Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.

· El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño para hablar con él.

· Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo extraño en tu ingle.

· Jorge y Cecilia.... Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.




Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa..) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:... objetos.

Por último recordarte el nº de teléfono de mi abogado (....) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.



Afectuosamente, Roberto.




NOTA: Ganadora del III Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor.
 
Sí, hoy estoy que doy asquito, que se le va a hacer si la carta me ha encantado, no importa el tiempo que se lleve, porque cuando acaba la sensación de impotencia y desazón nos viene.
 
Me gustaría escribir una carta sobre las cosas que quiero conservar....pero ahora no tengo la cabeza para recordar porque el dolor será peor.

1 comentario:

Sph dijo...

Para que no muera el patito :-p

Al final, los recuerdos bonitos son los que deberían quedarnos. Aunque al principio duelan y nos hagan sacar más de una lágrima, con el tiempo es lo que nos provoca una leve sonrisa y son la muestra de que hemos vivido bonito :)

Un abrazo
:)